Dentro del corazón de la tierra habitan los cristales de cuarzo, compañeros del ser humano para ayudarlo a sanar, crecer y evolucionar. Conoce a estos hermosos elementos y descubre tu relación interna con ellos. Los cristales con su inmensa luz nos llevan a espacios de amor incondicional y nos permiten alcanzar niveles sublimes de conciencia, a través de ellos purificamos la mente inferior, iluminamos la mente superior y podemos elevar las emociones para transformarlas en sentimientos puros y nítidos.

Este hermoso curso se imparte en tres días con las siguientes actividades:

Primer día

A través de la visualización y meditación se identifican los diferentes tipos de cristales que existen, se comprende la manera en que viven y como influyen en el universo. Con la identificación adecuada de los cristales, se descifran los mensajes milenarios que han permanecido ocultos, se decodifican y se conectan para despertar la memoria celular.

Cómo humanidad necesitamos interactuar concientemente con los mundos ínterdimensionales que paralelamente coexisten al unísono con esta realidad, mediante la identificación de los cristales que la madre tierra nos entrega para este fin, se aprende a interactuar de manera consiente en estos mundos hasta llegar a abrazar espacios de amor incondicional.

Para terminar este día se identificará ¿que cristales activan cada uno de los chakras principales del ser humano?, ¿cuáles son sus aplicaciones terapéuticas?, ¿que cristales se deben utilizar en personas de capacidades diferentes o que presentan desequilibrios?

Segundo día

Una de las principales aplicaciones de los cristales de cuarzo es transmutar el karma individual y colectivo, amplificar el aura y activar la luz interna de cada persona. Con la realización de meditaciones activas y pasivas se identifica la aplicación de los cristales de acuerdo con su color. Posteriormente se describe ¿cómo activar un cristal y como maximizar su uso? ¿como limpiarlos, mantenerlos, nutrirlos y cuidarlos?

Tercer día

Durante este día se forman redes energéticas con diferentes cristales de cuarzo, en su creación se aplica la geometría sagrada de otras dimensiones lo que permite alcanzar un alto nivel vibracional y plasmarlo en la tierra mediante la programación de la red.

Algunos de los principales fines de la red son la sanación, protección, amor y prosperidad. Todo esto y más, en un sentido donde se concibe a la madre tierra como un campo fértil y donde se cosecha lo que hemos sembrado. A través de la programación de las redes se tiene la libertad de transformar las energías discordantes del ser, en ese sentido no se utilizan las redes para la suerte, ni para fines que se alejen de la luz de DIOS.

Apoyados en la numerología identificamos las necesidades del alma de cada participante y programamos la red de cuarzos para disolverlas en la luz…

 

 

 

Dentro del corazón de la tierra habitan los cristales de cuarzo, compañeros del ser humano para ayudarlo a sanar, crecer y evolucionar.

Conoce a estos hermosos elementos y descubre tu relación interna con ellos.